Cuidado y mantenimiento de superficies modernas (Granito, Silestone y Porcelanato)

Invertiste mucho en tu hogar, no lo arruines con el producto equivocado. Guía de cuidados para materiales de alta gama.

Los materiales de construcción han evolucionado, pero muchos seguimos limpiando como si estuviéramos en los años 80. Las superficies de cuarzo (como el Silestone), el granito pulido y el porcelanato rectificado requieren cuidados específicos para no perder el brillo ni sufrir porosidad química.

Para las mesadas de cuarzo, el principal enemigo es el calor y los ácidos fuertes. Nunca uses lavandina pura ni desengrasantes muy abrasivos. Un paño suave con agua tibia y jabón neutro es suficiente para el día a día. Si hay una mancha rebelde, el alcohol es el mejor aliado, ya que se evapora sin dejar residuos.

El porcelanato, especialmente el pulido, tiende a mostrar marcas de pisadas y «nubosidad». Esto ocurre generalmente por el uso de ceras o productos con siliconas que no son necesarios. El porcelanato no es poroso; por lo tanto, el producto queda «sentado» arriba, creando una capa de grasa que atrapa la mugre. La solución es usar limpiadores de pH neutro y cambiar el agua del balde frecuentemente.

Limpieza de juntas: Es el punto débil de cualquier piso. Para mantener las juntas claras, evitá el uso de ácidos que pueden «comerse» la pastina. Un cepillo de cerdas duras y una solución de bicarbonato con agua oxigenada aplicada por 10 minutos hace maravillas para devolverle el color original sin dañar el material.

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